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miércoles, 10 de julio de 2013

Tango

Harold Alvarado Tenorio

Valiente y hermoso
no pudo la muerte
malgastarte.
Mis labios
te hacen inmortal:
te he amado mucho.

Sin falta recuerdo
el fulgor de tus ojos
la magnolia de tu piel
tu sonrisa de malevo
tu rítmico andar
y esa manera de engañar
que sólo en ti perdono.

No volverás,
ya lo sé.
Tampoco soy el mismo
que amaste.
El daño y las penas
han hecho de mí un despojo
y de mi alma
una errante sustancia.
Y entonces
de repente
en un café
de Alvear con Uriburu
apareces.
Te veo llegar,
me buscas
y como si nunca hubieras
partido
me saludas
y sonríes desde esa eternidad
donde te amo.
Vana es la muerte
para quien sobrevive
y sigue amando.
Vana también la vida.

lunes, 20 de mayo de 2013

modo de amar

Valter Hugo Mae

Adaptación del portugués de Héctor Abad Faciolince

prometo serte fiel si me lo fueres
también, no es muy seguro que me lo llegues a
ser, por eso, desde ya te lo perdono

prefiero empezar así para el resto de la
vida, así, con los ojos abiertos a la
frustración y tal vez a la vulnerabilidad

no estoy previendo nada concreto, créeme,
no tengo ojos para otras chicas,
solo lo digo porque es verdad

que tarde o temprano hemos de encontrar
en los otros motivos de inusitado
interés, y por lo tanto, digo,

más vale que acordemos un amor
que se sobreponga al futuro, un amor, pues,
que tenga conocimiento del futuro

y no esperar más nada, sino la
verdad, la decadente verdad que
llegará apenas después de los primeros besos

Se escribe

Se escribe

Marco Antonio Campos

a Michael Rössner

Se escribe contra toda inocencia
del clavel o el lirio, contra el aire
inane del jardín, contra palabras
que hacen juegos vacíos contra una estética
de vals vienés o parnasianas nubes.
Se escribe abriéndose las venas
hasta que el grito calla, con llanto ácido,
que nace de pronto pues imposible
nos era contenerlo, con luz dura
como rabia azul, quemando el rostro,
destrozada el alma, desde una rama
frágil al borde del precipicio.
Se escribe.