Follow by Email

viernes, 20 de enero de 2012

Soneto XXXV

William Shakespeare

No te acongojes más por lo que has hecho;
fango y espina tienen fuente y rosa;
a la luna y al sol vela el eclipse;
vive el gusano en el capullo suave.

Todos cometen faltas, yo también
pues disculpo con símiles la tuya,
y por justificarte me corrompo
y excuso tus pecados con exceso.

A tu yerro sensual le doy mi ayuda;
de opositor me vuelvo tu abogado
y comienzo a pleitear conmigo mismo.

Tanto el amor y el odio en mí combaten
que no puedo dejar de ser el cómplice
del ladrón tierno que cruel me roba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario