Follow by Email

lunes, 28 de noviembre de 2011

La búsqueda

Jaime Jaramillo Escobar

El enamorado busca el amor aun allí en dónde sabe que no está,
como el aventurero busca su tesoro aún allí en donde no se encuentra,
y así como el hombre busca a Dios en toda parte y lugar sin hallarlo nunca,
aun apostado esperando en los huecos de la esquina de la sala, por donde salen los ratones,
y muere con la sonrisa de quien no encontró nada pero busco mucho,
hasta morirse.
Así yo he venido hoy domingo y te espero sentado en un pedazo de sol.
Días y noches de búsquedas por los más ignorados lugares,
preguntando en altas casas desde cuyos umbrales se divisa a lo lejos la ciudad entre la bruma,
con el objeto de obtener un dato, una pista para seguir tu rastro y dar con el lugar de tu paradero,
oh tú, por quien el pastor daría sus noventa y nueve ovejas restantes.
Aquí pongo a secar al sol los paños de mi angustia más íntima.
Buscadora de ausentes mi soledad quiere comerse su propio amargo vientre.
Y hoy domingo busco en tu nombre antiguo y en tus ojos asiáticos el tiempo,
mientras los siglos pasados me levantan, con peligro de Dios, en brazo inmenso.
Pero tus bellos ojos no aparecen... y me voy a cansar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario