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viernes, 30 de septiembre de 2011

Si preguntan por mí...

Beatriz Zuluaga

Si preguntan por mí...
diles que salí a cobrar una vieja deuda
que no pude esperar que a la vida
se le diera la gana de llegar
a mi puerta.
Diles que salí definitivamente
a dar la cara sin pinturas
y sin trajes el cuerpo.
Si preguntan por mí...
diles que apagué el fuego,
que dejé la olla limpia y desnuda la cama,
me cansé de esperar la esperanza
y fui a buscarla.
Diles que no me llamen...
Quité el disco que entretenía en boleros
el beso y el abrazo
la copa estrellé contra el espejo
porque necesitaba convertir
el vino en sangre
ya que jamás se dio el milagro
de convertirse agua en vino.
Si preguntan por mí...
diles que salí a cobrar la deuda
que tenía conmigo el amor,
el fuego, el pan, la sábana y el vino,
que eché llave a la puerta
y no regreso.
¡Definitivamente diles
que me mudé de casa!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

"El amor brujo"

Raúl Gómez Jattin

He robado parte de tu cuerpo y de tu alma
Le he tendido una celada a los recuerdos
que aquí te recuerdo ¿Recuerdas amor?

El cielo de la noche casi azul se asoma
entre tus pestañas Noche vibrátil

Una vez me fui hasta tu región de monte
enfermo de hongos y tristezas muy tristes
Y aluciné con tu imagen alta y flexible
galopando un caballo de nube Luego
venías por la tarde desde el Retiro de los Indios
en tu carruaje blanco y yo iba a pie
por la carretera Como un sonámbulo

Sonríes desde lejos como si masticaras
mi corazón entre tus colmillos

Mis palabras le quitan a tu vida muerte
Vives en este libro aunque te tengo miedo
Aunque apenas si hemos hablado Pero te amo
tanto como siempre Tanto como puedas imaginar

Y estamos lejos Como el sol del mar

martes, 27 de septiembre de 2011

Relato de Sergio Stepansky

Juego mi vida!
Bien poco valía!
La llevo perdida
sin remedio!

Erik Fjordson

León de Greiff

Juego mi vida, cambio mi vida.
De todos modos
la llevo perdida...

Y la juego o la cambio por el más infantil espejismo,
la dono en usufructo, o la regalo...

La juego contra uno o contra todos,
la juego contra el cero o contra el infinito,
la juego en una alcoba, en el ágora, en un garito,
en una encrucijada, en una barricada, en un motín;
la juego definitivamente, desde el principio hasta el fin,
a todo lo ancho y a todo lo hondo
-en la periferia, en el medio,
y en el sub-fondo...-

Juego mi vida, cambio mi vida,
la llevo perdida
sin remedio.

Y la juego, o la cambio por el más infantil espejismo,
la dono en usufructo, o la regalo...
o la trueco por una sonrisa y cuatro besos;
todo, todo me da lo mismo,
lo eximio y lo ruin, lo trivial, lo perfecto, lo malo...

Todo me da lo mismo:
todo me cabe en el diminuto, hórrido abismo
donde se anudan serpentinos mis sesos.

Cambio mi vida por lámparas viejas
o por los dados con los que se jugó la túnica inconsútil;
por lo más anodino, por lo más obvio, por lo más fútil;
por los colgajos que se guinda en las orejas
la simiesca mulata,
la terracota nubia.
la pálida morena, la amarilla oriental, o la hiperbórea rubia;
cambio mi vida por un anillo de hojalata
o por la espada de Segismundo,
o por el mundo
que tenía en los dedos Carlomagno: para echar a rodar la bola...

Cambio mi vida por la cándida aureola
del idiota o del santo;
la cambio por el collar
que le pintaron al gordo Capeto;
o por la ducha rígida que le llovió en la nuca
a Carlos de Inglaterra;
la cambio por un romance, la cambio por un soneto;
por once gastos de Angora,
por una copla, por una saeta,
por un cantar;
por una baraja incompleta;
por una faca, por una pipa, por una sambuca...

o por esa muñeca que llora
como cualquier poeta.
Cambio mi vida -al fiado- por una fábrica de crepúsculos
(con arreboles);
por un gorila de Borneo;
por dos panteras de Sumatra;
por las perlas que se bebió la cetrina Cleopatra,
o por su naricilla que esta en algún Museo;
cambio mi vida por lámparas viejas,
o por la escala de Jacob, o por una plato de lentejas...
¡o por dos huequecillos minúsculos
-en las sienes- por donde me fugue, en grises podres,
toda la hartura, todo el fastidio, todo el horror que almaceno en mis odres...!

Juego mi vida, cambio mi visa.
De todos modos
la llevo perdida...

lunes, 26 de septiembre de 2011

De un amor sin interrogantes

El amor es ciego...
José J. Alves Pacheco

Alberto Mosquera

Mujer:
me importa
poca cosa
tu oscuro
y tu liviano
ayer
-¡tan turbio y tan humano...!-
así
cual no interesa
a la actual mariposa
el ayer del gusano.

Conozco
tus excesos
y con eso me basta.

Sé que fuiste
una loca
que vendiste,
en pública subasta,
el almacén
de besos
de tu boca.
Y sé que tu indecoro
cuando al mejor
postor,
de cada día,
que ostentara el derroche
de su oro,
tu cuerpo concedía
una noche
de amor.

No
lamento
que vendiendo
el instante
y el momento,
filmara, en ti,
la vida
una ridícula
película,
trágica,
chaplinesca,
sin héroe ni argumento.
Tal vez
por eso,
acaso,
por falta de trama
y de matices,
mi paso
loco
y cuerdo,
por tu cama,
nos dejó en el recuerdo
cicatrices.

Si
en mi lúbrico empeño,
entre tus labios,
mi compleja
pasión.
dejó besos
o agravios,
también como la abeja
sembró en ellos
el polen del ensueño.

Y en ti nació
mi fe,
como te digo,
cuando en la mesa
absurda
del café,
el uno,
el otro
amigo,
me filiaban detalles de tu ombligo.

Mas te ama
mi equilibrio
con exceso
pues, sin tener,
me diste
fuego de pavesas!

Por lo que tú ya fuiste...
Y porque ya regresas...
Y porque
así
es lo triste...!

viernes, 23 de septiembre de 2011

Futuro

Porfirio Barba Jacob


Decid cuando yo muera... (¡y el día esté lejano!);
sobervio y desdeñoso, pródigo y turbulento,
en el vital deliquio por siempre insaciado,
era una llama al viento...

Vagó, sensual y triste, por islas de su América;
en un pinar de Honduras vigorizó el aliento;
la tierra mexicana le dio su rebeldía,
su libertad, su fuerza... Y era una llama al viento.

De simas no sondadas subía a las estrellas;
un gran dolor incógnito vibraba por su acento;
fue un sabio en sus abismos -humilde, humilde, humilde-
porque no es nada una llamita al viento...

Y supo cosas lúgubres, tan hondas y letales,
que nunca humana lira jamás esclareció,
y nadie ha comprendido su trágico lamento...
Era una llama al viento y el viento la apagó.

jueves, 22 de septiembre de 2011

De contrabando

Raúl Gómez Jattin

Casi no conozco a mi mejor amigo
Nos vemos por la calle
Un cómo estás cálido y sentido
Casi no lo he tratado
pero presiento en él
a un hombre de valor

No me importa que no me reconozca
Es mi mejor amigo
Son los suyos los ojos más sinceros
que jamás me han mirado

Mi mejor amigo vive en mí
y yo aspiro a vivir en él
Sencillamente
Sin estorbarnos

miércoles, 21 de septiembre de 2011

sábado, 17 de septiembre de 2011

El amor después del amor

Derek Walcott
Traducción de Héctor Abad Faciolince y Alex Jadal

Llegará el día
en que, exultante,
te vas a saludar a ti mismo al llegar
a tu propia puerta, en tu propio espejo,
y cada uno sonreirá a la bienvenida del otro,
y dirá, siéntate aquí. Come.
Otra vez amarás al extraño que fuiste para ti.
Dale vino. Dale pan. Devuélvele el corazón
a tu corazón, a ese extraño que te ha amado
toda tu vida, a quien ignoraste
por otro, y que te conoce de memoria.
Baja las cartas de amor de los estantes,
las fotos, las notas desesperadas,
arranca tu propia imagen del espejo.
Siéntate. Haz con tu vida un festín.

jueves, 15 de septiembre de 2011

La nube en pantalones

Vladimir Maiakovski

A vuestros pensamientos
que sueñan sobre sus sesos reblandecidos
como un gordo lacayo sobre un sofá grasiento
quiero irritarlos
como un jirón sangriento de mi corazón,
me burlaré hasta hartarme, mordaz y atrevido.

¡No tengo en el alma ni una sola cana
ni tampoco hay en ella ternura senil!
Ensordeciendo al mundo con el poder de mi voz
avanzo hermoso,
con mis veintidós años de existencia.

¡Los delicados
tocan el amor con tiernos violines!
Pero el rudo se sirve de timbales.
Prueben, como yo,
a darse vuelta como un guante
y ser todo labios.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Recorriéndote

Gioconda Belli

Quiero morder tu carne,
salada y fuerte, empezar por tus brazos hermosos
como ramas de ceibo,
seguir por ese pecho con el que sueñan mis sueños
ese pecho-cueva donde se esconde mi cabeza
hurgando la ternura,
ese pecho que suena a tambores y vida continuada.
Quedarme allí un rato largo
enredando mis manos
en ese bosquecito de arbustos que te crece
suave y negro bajo mi piel desnuda
seguir después hacia tu ombligo
hacia ese centro donde empieza el cosquilleo,
hasta llegar ahí
a ese lugarcito
-apretado y secreto-
que se alegra ante mi presencia
que se adelanta a recibirme
y viene a mí
en toda su dureza de macho enardecido.
Bajar luego a tus piernas
firmes como tus convicciones guerrilleras,
esas piernas donde tu estatura se asienta
con las que vienes a mí,
con las que me sostienes,
las que enredas en la noche entre las mías
blandas y femeninas.
Besar tus pies, amor,
que tanto tienen aún que recorrer sin mí
y volver a escalarte
hasta apretar tu boca con la mía,
hasta llenarme toda de tu saliva y tu aliento
hasta que entres en mí
con la fuerza de la marea
y me invadas con tu ir y venir
de mar furioso
y quedemos los dos tendidos y sudados
en la arena de las sábanas.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Detente sombra

Sor Juana Inés de la Cruz

Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen el hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegro muero,
dulce aflicción por quien penosa vivo.
Si al imán de tus gracias, atractivo,
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para que me enamoras lisonjero
si has de burlarme luego fugitivo?
Mas blasonar no puedes, satisfecho,
de que triunfa en mí tu tiranía:
que aunque dejas burlado el lazo estrecho
que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía.




sábado, 10 de septiembre de 2011

Alexis o el tratado del inútil combate (Fragmentos)

Marguerite Yourcenar

...Durante toda mi vida he pensado que el placer y el sufrimiento son dos sensaciones muy parecidas; supongo que cualquier persona de naturaleza reflexiva pensará igual... Somos todos iguales: le tenemos miedo al drama, pero a veces somos lo bastante románticos para desear que ocurra y nos damos cuenta de que ha empezado ya... La vida no es más que un secreto fisiológico. No veo por qué el placer tiene que ser despreciable por ser sólo una sensación, cuando el dolor también lo es. Respetamos el dolor porque no es voluntario, pero ¿acaso no es una incógnita saber si el placer lo es o si no lo sufrimos también?... La vida es más compleja que todas las definiciones posibles; toda imagen simplificada corre el riesgo de ser grosera. No creas tampoco que apruebo a los poetas para evitar los términos exactos, ya que sólo saben hablar de sueños. Hay mucha verdad en los sueños de los poetas, pero no toda la vida está contenida en ellos. La vida es algo más que la poesía, algo más que la fisiología e incluso que la moral en la que he creído tanto tiempo. Es todo y es mucho más: es la vida. Es nuestro único bien y nuestra única maldición. Vivimos. Cada uno de nosotros tiene su vida particular, única, marcada por todo el pasado sobre el que no tenemos ningún poder y que a su vez nos marca, por poco que sea, todo el porvenir. Nuestra vida. Una vida que sólo a nosotros pertenece, que no viviremos más que una vez y que no estamos seguros de comprender del todo. Y lo que digo aquí sobre una vida "entera", podría decirse en cada momento de ella. Los demás ven nuestra presencia, nuestros ademanes, nuestra manera de formar las palabras con los labios: sólo nosotros podemos ver nuestra vida. Es extraño: la vemos, nos sorprende que sea como es y no podemos hacer nada para cambiarla. Incluso cuando la estamos juzgando estamos perteneciéndole; nuestra aprobación o nuestra censura forman parte de ella; siempre es ella la que se refleja a sí misma. Porque no hay nada más: el mundo sólo existe, para cada uno de nosotros, en la medida en que se confine a nuestra vida. Y los elementos que la componen son inseparables: sé muy bien que los instintos que nos enorgullecen y aquellos que no queremos confesar tienen un origen común. No podríamos suprimir ni uno de ellos sin modificar todos los demás... se necesitan demasiado virtudes para ser capaz de amar... Nada nos acerca tanto a otros como el tener miedo juntos...

viernes, 9 de septiembre de 2011

Este amor es amor

Osvaldo Polo

Este amor es amor como la luna es la luna
Así se la trague la noche negra.

Este deseo es deseo como el puro beso primero
Sin sueños
Sin tiempo.

Este dolor es dolor como el agua que atraviesa la piedra
Con caricias
Sin saber que traspasa

Este amor es amor
Lo sé
Salta en mi corazón con solo mirarte a los ojos.

El inicio

Verónica Volkow

Estás desnudo
y tu suavidad es inmensa
tiemblas en mis dedos
tu respiración vuela adentro de tu cuerpo

eres
como un pájaro en mis manos
vulnerable
como sólo el deseo podría hacerte vulnerable
ese dolor tan suave con el que nos tocamos
esa entrega en la que conocemos
el abandono de las víctimas

el placer como una fauce
nos lame
nos devora
y nuestros ojos se apagan
se pierden

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Los amorosos

Jaime Sabines

Los amores callan
El amor es el silencio más fino.
El más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
Los amorosos son los que abandonan,
Son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
No encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos
Porque están solos, solos, solos,
Entregándose, dándose a cada rato,
Llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
Viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre están yendo,
Siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
No esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
Siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son insaciables,
Los que siempre -¿qué bueno!- han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
También como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
Porque si duermen se los comen los gusanos.

En la obscuridad abren los ojos
Y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
Y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
De las que aman a perpetuidad, verídicamente,
De las que creen en el amor como una lámpara de
inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
A tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
La muerte les fermenta detrás de los ojos,
Y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
En los trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
A las mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Dilio

Pier Paolo Pasolini

Mira, Dilio, sobre las acacias
llueve. Los perros se desgañitan
por la llanura verde.

Mira, nene, sobre nuestros cuerpos,
el fresco rocío
del tiempo perdido.

Poema

Julio Cortázar

Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores
blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz.
Te discuto cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz.
Voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpágo y cintas
que dormían en la lluvia.
No quiero que tengas una forma, que seas precisamente
lo que viene detrás de tu mano;
porque el agua, considera el agua, los leones cuando se
disuelven en el azúcar de la fábula;
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendidas las lámparas a mitad del encuentro.
Toda mañana es la pizarra donde invento y te dibujo;
pronto a borrarte, así no eres ni tampoco con ese pelo
lacio, esa sonrisa.
Busco tu suma, al borde de la copa donde el vino es
también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre
en una galería de museo.
Además, te quiero, y hace tiempo y frío.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Silencios

Chico Bauti

A la memoria de Julio Daniel Chaparro

El dolo,
duele y brota

el cronista aquel de sonriente verso
de relatos refundidos en escasas bibliotecas

yo lo he visto esquivando balas perdidas
y cuerpos impactados

no hay nada que celebrar
estamos dolidos
en duelo.

Los he visto caídos
desterrados, despedidos
incluso aterrorizados
torturados, encarcelados
varios metros bajo tierra
muchos kilómetros alejados de la guerra.

Periodista

Soy analfabeta

Chico Bauti

Soy analfabeta,
soy cruel y soy poeta
soy víctima y verdugo
soy olvido y memoria
soy único y cualquiera
soy hijo y tierra muerta
soy nómada y profeta
soy mi sombra y luz de caverna
soy oscuro y no soy yo

Cuando al volver la vista atrás
presiento que perdí el camino
y la distancia que me llevó a ser un niño
que se hizo joven y viejo después sin darse cuenta

Y perdió la alegría de quien todo lo inventa.

Jairo contra mi ingle

Jaime Jaramillo Escobar

Mi cuchillo debajo de mi vestido, su vaina contra mi ingle.
Las flores del jardín temblaban en sus tallos.
Miré tus ojos junto a la reja. Dijiste: -"Me vas a matar".
Te precipitas sobre el timbre.
Se enciende la luz de los cristales.
Te escondes en tu alcoba.
Mi cuchillo piensa: El amor y la muerte duermen juntos a los quince años.
Tu sangre corriendo por mis manos entre el pulgar y el índice.
Resurges mágicamente cuando el relámpago acuchilla el firmamento.
Hoy eres presidiario pero yo compuse un libro de amor en honor a tu adolescencia.
"El Libro de Jairo" fue quemado y el humo subió derecho al cielo
pues era el sacrificio del puro Abel a su perverso dios.
En las noches de invierno te veo correr por la hierba húmeda, descalzo.
Hace diez años yo era un charco de amor en este invierno.
Tú chapoteándote en las charcas de octubre.
Muchachos desnudos jugaban pelota en el campo de hierba mojada.
Tú preferías correr y mirar por los corredores.
¡Ay mi cuchillo!

El poeta dice:
Si de un amor queda un poema está muy bien:
eso indica que nos conmovió;
pero si no queda nada tanto mejor:
eso indica que no nos dejamos conmover.
Ay, pero él es tan sólo un poeta; no un amante.

Erótica

Cristina Peri Rosi

Tu placer es lento y duro
viene de lejos
retumba en las entrañas
como las sordas
sacudidas de un volcán
dormido hace siglos bajo la tierra
y sonámbulo todavía

Como las lentas evoluciones de una esfera
en perpetuo e imperceptible movimiento

Ruge el despertar
despide la espuma
arranca los animales de sus cuevas
arrastra un lodo antiguo
y sacude las raíces

Tu placer
lentamente asciende
envuelto en el vaho del magma primigenio
y hay plumas de pájaros rotos en tu pelo
y muge la garganta de un terrón
extraído del fondo
como una piedra.
Tu placer, animal escaso.

Los heraldos negros

César Vallejo

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no se!
Golpes como el odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no se!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán talvez los potros de bárbaros atilas;
los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no se.

Quién libre está...

Gaspar Gil Polo

Quien libre está no viva descuidado,
que en un instante puede estar cautivo,
y el corazón helado y más esquivo
tema de estar en llamas abrasado.
Con el alma del soberbio y elevado
tan áspero es Amor y vengativo,
que quien sin él presume de estar vivo,
por él con muerte queda atormentado.
Amor, que a ser cautivo me condenas,
Amor, que enciendes fuegos tan mortales,
tú que mi vida afliges y maltratas;
maldigo desde ahora tus cadenas,
tus llamas y tus flechas, con las cuales
me prendes, me consumes, y me matas.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Una llamada

Seamus Heaney
(Traducción de Jose Broderick)

"No cuelgue", dijo ella. "Salgo y lo traigo.
El tiempo aquí está tan bueno que aprovechó
Para desyerbar".

Así que lo vi
Arrodillado al pie de los puerros
Tocando, examinando, separando
Un tallo del otro, examinando, separando
Todo lo que no fuera delgado, débil y deshojado,
Satisfecho al sentir romper las raicillas de la maleza,
Pero un tanto arrepentido también...

Luego me encontré escuchando,
Amplificado, el solemne tictac del reloj del zaguán
Donde el teléfono descansaba solo en una calma
De espejos reflejados y luminosos péndulos...

Entonces me encontré pensando: si hoy fuera como ayer
Así vendría La Parca a llevarse a todo hombre.
Al instante me habló y casi le dije que lo amaba.